Reproducción de un fotograma de la película The Black Swan (El Cisne Negro). Para De Luis, gran admirador de Darren Aranofsky y Natalie Portman, era casi un deber homenajear esta obra maestra del cine, en la que identifica rasgos de su propia personalidad, como la búsqueda enfermiza del perfeccionismo, la pérdida de noción de lo real frente a lo imaginario o el lado oscuro inherente al ser humano.