En esta composición se entremezclan distintas sensaciones y experiencias personales: por un lado, el miedo a la muerte paralizador, provocado por una experiencia traumática que no puede expresarse, pero también la manifestación de la propia sexualidad como algo bello al tiempo que infernal, influenciada por las creencias católicas y simbolizada en el cuadro con plantas carnívoras junto a otras con forma de vagina y que están inspiradas en obras de Seraphine.