El cuadro lleva como título el libro del que iba a ser portada. El protagonista de la imagen lleva una doble vida; un arquitecto de renombre con una reputación impoluta de cara a la galería con una cara oculta, la de un alcohólico degenerado, que podemos observar en los detalles de la figura, como la bragueta abierta, la rojez excesiva en las mejillas y el simbolismo del pañuelo amarillo, que hace referencia a la urofilia (lluvia dorada).